Estudiantes de Educación Media Superior y Superior se incorporarán como alfabetizadores voluntarios para acompañar a jóvenes y adultos que no saben leer ni escribir, como parte de la estrategia Nunca es tarde para aprender, coordinada por la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y el Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos (IVEA).
La iniciativa amplia las acciones de alfabetización en los 212 municipios mediante la participación de las comunidades estudiantiles, cuyos voluntarios identificarán e invitarán a personas de su entorno, las acompañarán durante el proceso educativo y darán seguimiento a sus avances hasta la acreditación de sus aprendizajes.
La estrategia involucrará a subsistemas de Educación Media Superior y Superior que concentran una matrícula de más de 355 mil estudiantes en mil 345 planteles, lo que representa una amplia capacidad de participación y cobertura territorial.
Por su parte, el IVEA brindará el respaldo técnico, académico y operativo mediante la capacitación de las y los alfabetizadores voluntarios, la entrega de materiales didácticos, el registro de las personas educandas, la evaluación de sus aprendizajes y la expedición de las constancias oficiales de alfabetización.
La secretaria de Educación, Claudia Tello Espinosa, destacó que esta estrategia responde al compromiso de la gobernadora Rocío Nahle García de garantizar el derecho a la educación y promover la participación solidaria de las comunidades educativas.
“Alfabetizar es transformar vidas. Con el compromiso de nuestras y nuestros estudiantes, docentes e instituciones educativas contribuiremos a que más veracruzanas y veracruzanos ejerzan plenamente su derecho a la educación”, expresó.
La iniciativa toma como referencia la experiencia de AlfabetizaTEC, desarrollada con Institutos Tecnológicos de Veracruz, donde la participación estudiantil ha contribuido a acercar oportunidades educativas a personas que no saben leer ni escribir.
Asimismo, cada institución educativa podrá establecer mecanismos de reconocimiento para las y los estudiantes participantes, como servicio social, prácticas profesionales, créditos complementarios u otros incentivos académicos, vinculando su formación con el compromiso comunitario.